18.10.06



3.10.06

Pasajera

Yo sostenía con mis manos el pecho y con mis manos
la burla estúpida de un personaje que no tiene fin.
Y todo es cuanto alguna vez he presentido: un sol rojo, un día vacío, una edad tan anciana como inhabitable; y mis ojos son a lo que nada tiene fundamento.
Podría verme pasar debajo de las calles que mi memoria ha suprimido y podría, alguna vez, comprender los gestos que la soledad me ha quitado.
Podría hablarle a mi hermano como si fuera el amigo entrañable que siempre estuvo silenciando los momentos, y rasgar éstos gestos vencidos éste llanto vencido éstos pasos vencidos.
Pasajera de un rincón a otro me penetro, tan idiota como extraña, y mis sombras son todas desiguales, de un lunes que jamás amaneció tan cerca.


21.9.06

9.9.06

Ajenas (fragmento)

(...)


III
Como un insecto tibio recorro los diálogos de otra época.
Llamada por otros nombres. Cuerpos que no existen.
Un feto detrás mío del color del cielo.
Tomo ésta noche y me desligo de las cosas. Memoria fantasma en un rincón del jardín
jugando con las venas que dictaban mi sangre.
Quebrada y marchita la vida se me escurre como un llanto ficticio de las muñecas que fui.
Antes la madre lúgubre en el paladar de toda hora
gimiendo y ladrando con su corral en el pecho. Antes la madre sola en puntitas de pie
persiguiendo los años que el tiempo ha ingerido.
Otra vez las mujercitas vestidas de lila
colgadas de un cuadro deletreando el suicidio.
Si morir es memoria incierta
Tu me hablas
del otro lado de la noche
Tu me hablas
____________(Memoria fantasma silencio fantasma)



IV
Apoyada la columna contra la pared. Ruidos y testigos pronunciaban mi nombre.
El padre, el predilecto, el huérfano de toda hora
______(acurrucado sobre el día)
Dentro de él las palabras:
-un candado para la sed
otro para la memoria
______(canta y celebra)
Animal que fue amarrado al deterioro mundano del silencio. El padre, el que yo pienso
violento se desarma.

Antes la otra hija
la que vivió sin ser vivida
apoyaba sus manos pequeñas bajo la cuenca de mis labios.
Memoria fantasma Memoria estropeada Memoria que finge lo que no soy
interviene éste día y el otro también.
Mujer que juega con su llanto
la que nació sin nacer.
Me entrega sus manos tan llenas de nada.





31.8.06

30.8.06

Aniversario

y quien no tiene un amor, un perdón, un miedo
un cuento despoblado de imágenes.
y quien no esconde debajo de su sombra
las cosas que no existen.
En mis veinte años nada recuerdo
luego del día y de la noche.
Era todo invisible y la sed
______misterio de cruces y de flores
mojando la lluvia





28.8.06

21.8.06

Fundamentos

La que cierra su puño, el rostro cobarde de la mañana.
La que envenena el bullicio, el señuelo blanco, las muñecas fúnebres dentro del cuerpo. Fue desprovista de sí misma, ahora y desde cuando los fines no son válidos, los rastros no son para siempre.
Decidir si se destruye el espectro religioso, el aborto espontáneo de la apariencia,
si el esqueleto una vez o ninguna recreará lo injusto de cada hora, de cada tiempo.
De lo que es en éste único instante, en éste peso melancólico que rompe con todo lo previsto,
volverá a ser mañana o algún otro día que no se repetirá jamás.
Así es el vaivén de la sombra, de las voces que son pensamiento, de la memoria sin dominio,
del envejecimiento utópico de la muerte.


12.8.06


9.8.06

Deshabitar

Donde el cuerpo
el rostro tibio de la noche
la exageración continua de las palabras.
Donde el tiempo
_____diminuto, imperceptible.
Yo tenía un miedo, una celda, un lugar donde pronunciarme estúpidamente.
Yo tenía un miedo
como de pájaros ciegos llorando en el rincón salvaje de las expresiones. Una aflicción, una costumbre
devuelta en música rota.
Tenía un nombre
y una mujer pariendo un hijo sordo detrás de las heridas.





1.8.06

26.7.06

Hora vacía

y no pecará la muerte si yace conmigo
después de todo somos formas inmutables
que tropiezan con el séquito permanente de la distancia.
Quise decir una voz
el restregar dulce el tacto amargo
que devuelve a mis manos cualquier hora.

*


la sangre libre
devuelta en pájaro inalcanzable
dentro de una jaula vacía. Habla de mi, me desconoce.
Pero la muerte es tan pequeña.





9.7.06

15.6.06

Abertura

un jardín
tan oscuro y sutil
como un cuerpo cayendo perpetuamente ante la noche

*

detrás de la infancia hay otra infancia
similar a la mía.
Dónde la mujer busca las ataduras
los dedos moviéndose al compás de las palabras
que escribí para nadie

*

Mi rostro:
una casa despoblada
en la que me vivo

*

estúpido cuerpo con el que mendigo amor
y digo la palabra presente
para no saber de nadie
(menos de ti)

*

el corazón está roto
en mis pequeñas voces
que cantan conmigo

*

y digo también:
una abertura en la sangre puede ser la perdición de un nombre de un muro aledaño

*

_____como un esqueleto orfebre con su trozo de pan

*

Horas
tratando de encubrir el sueño
en el que la mujer alegre baila conmigo

*

Un aullido voraz algún hombre
perdido en el centro de las palabras.
Mi cuerpo espera
una visión similar al tiempo

*

una vida no basta -diríamos-
estáticos sobre el hueso roto de la juventud

*

alguien viene a morir aquí a mi lado
como si fuera siempre
como si fuera nunca
alguien debió consumir por demás o por error las flores robadas
debajo del frío

*

y donde está ahora
el miedo que necesito
la rasgadura inverosímil,
la muerte de siempre

*

como suicida en la noche que se apaga
como si el cuerpo fuera un rombo trazado por el tiempo
o una línea hueca
que se pierde en la distancia

*

Debería saber de ti
pero alguien ya no existe
en la memoria de todos los años de todos los daños
alguien ya no existe

*

y he transmutado vasos vacíos en formas sin nombre
y he dicho tantas veces la palabra imposible
que hasta el tiempo se ha engañado sobre el tiempo


*

De qué sirven ahora
mis prosas vacías
la plenitud inextensa con la que me alcanzo

*

Tu cuerpo
era un estela
con el sabor triste de cualquier hombre
que no sabe enfrentarse

*

y mi cuerpo era todo de trapo
descosido por el viento
y mi cuerpo era, tan solo era

*

Imagínenlo:
decir que hasta la sangre ha debitilado la poesía
y el fuego apacible de tu sombra

*

Pero la noche cae -siempre me digo-
(la noche cae tan lejos)
que hasta un niño enfermo podría escucharla
y empujar toda esa droga bajo su nombre

*

Pero la noche cae -siempre me digo-
(la noche cae tan lejos)

*




30.5.06

estado silencioso

un vidrio empañado una copa vacía y nada más que elegir

_____nada más que elegir

haber interferido una vez más sobre la nunca abarcable fisonomía del ciego
haber interferido una vez
_____sobre todo lo que fue.
No tengo decisión:
la flor yace sobre la boca azul

_____de los desaparecidos.



16.5.06

10.5.06

entre la nada

y el ego cobarde de las horas
y la antología indescriptible de mi silueta
y todo cuanto hayamos vivido.
Pensar en nada también daña
feroz, verticalmente.
La aguja traspasando la córnea
la herida austera, inalcanzable.
Un jardín más allá del nombre
en donde curar de igual manera los años
un jardín
tal vez indecible
para los daños inapelables de la memoria.



3.5.06

19.4.06

Anne

Empujar toda esa vida bajo tu lengua tiene un precio
(siempre lo tiene)
Al igual que los suicidas que trabajan lento
para esconder de los instantes
las cerraduras y los globos vacíos
que alguna vez consumimos. Pero esos días
jamás se olvidan ¿verdad?
Yo debería haber muerto
en las minúsculas edades
que alguien arrojó sobre la noche.
Y mi madre debería haber muerto conmigo.
Y mi padre debería haber muerto conmigo.
Y los pájaros azules y las estaciones blancas.
Oh Anne Anne Anne
empujar toda esa vida bajo tu lengua tiene un precio
que jamás terminaríamos de pagar.
Pero la muerte siempre fue una excusa
______imposible evitarla
Aquellos años mortíferos que el tiempo estacó sobre la herida.
Yo he visto a mi padre llorar por mi
como un sueño mal inducido
de alguien que nunca existió.

12.4.06

Viento

el viento
el viento y sus infinitas traiciones
recaen sobre mi
como un péndulo caliente que remarca tu inexistencia.
Ahora somos nosotros
los que traspapelan los recuerdos
las baldosas huecas de tanto llorar
las baldosas huecas de tanto mirar al sur
la pornografía infame de tu sombra

que jamás viene a buscarme.



6.4.06

5.4.06

Ciudades

Dónde el rostro
la frágil apariencia de la luz
el sol golpeando el árbol muerto, indeciso.
Dónde lo ávido
que circula de quien yo amanezco.

Más éstas extrañas manos
y su forma incorruptible.

25.3.06

No existe algo como la muerte

Dos cuerpos rotos en la pared como única imagen
de alguien que espera que el tiempo pase de súbito de frívolo.
Kerouac tenía razón aquella tarde en la colina
jamás volveremos a ver el instante de cada hora
la mujer golpeando su cabeza contra las rocas
la mujer lamiendo sus ojos contra el viento
que tanto supo distanciarse.
Como gaviotas en la noche que se desprenden de sí:
________________te existo
detrás del cuerpo lánguido que se desnuda en cada madrugada te existo. Pero le habremos dicho
tantas cosas a la muerte. El círculo que dibujaban mis manos comienza a disiparse.
Habremos perseguido tantas horas a la muerte
sobre el paisaje intacto de los días.
Y Ferlinghetti tenía razón aquella tarde en la colina
No existe algo como la muerte.

No existe algo como la muerte.

Quizás.

23.3.06

22.3.06

Ya no

nunca el tacto
nunca el desvelo
(María Eugenia Aloisi)



I
Ya no
el rompimiento de las olas contra el tiempo. Inadvertida pasó la mujer
y detrás de la mujer la muerte
imitando la muerte

II
Mis ojos que ahora son dos sombras que rompen las venas
desalojan del artilugio tu nombre
la obscenidad con la que nos distanciamos
tan
silenciosamente

(...)

12.3.06

11.3.06

Diálogo I

_____________y nosotros que tanto supimos
_____________compararnos con la muerte



Nada más previsible
sobre el cuerpo roto de las horas.
Mi espacio era un espacio devenido en nada,
y nosotros que tanto supimos
compararnos con la muerte
somos ahora figuras de plenitud inextensa, diríamos.


7.3.06

Un espacio para el miedo

Mi amor fluctúa,
como un torrente de lágrimas permanece inmóvil
sobre el borde de todas las conversaciones

" logic will break your heart "

habremos dicho alguna vez
habremos inventado alguna vez
______un espacio para el miedo


5.3.06

26.2.06

alguien que no existe

Morir como muere alguien que no existe


Mi amor

destinado a nada
permanece bajo la destrucción lenta de las horas.
Toda yo bajo el vestigio cobarde de un nombre.
Toda yo bajo lo errático de la muerte.
Vivir sabiendo que alguna vez fue mía la palabra y mío
el lenguaje silencioso.

De poco sirve ahora:

el preludio anticipando la noche.
A la espera de la oscuridad -diríamos-
pero las cosas no existen
en éste cuerpo, en éste mundo.
Pongo fin a las palabras y fin
a la ilusión tempestuosa
que alguna vez tomó de mi
lo que nunca tuve

28.1.06

insinuación

y ha de ser
por todo lo que existe
ésta tristeza que enciende el alma y la vulnera
frente a todas mis edades



18.1.06

al silencio un silencio hueco

El color tomará la mano
del desaparecido.
Líneas infantiles tallarán su rostro
de sombra deshecha por el viento.

Aquí los muertos juegan a querer morirse
sobre el circuito ciego de la esperanza.
Manos y piedras para el testigo.
Pan y vino para el vidente.
La cruz será una cruz sobre el borde de la herida
y la sangre codicia del inexistente.
Al silencio un silencio hueco
y al cuerpo un cuerpo hambriento.
Sobre los brazos los días y el ave como una luz
que se libera y desaparece

que se libera y desaparece


15.1.06

12.1.06

Terrenal

Para no ver mañana la muerte sutil de todas las cosas.
Para no presenciar el encuentro con la que vivió enardecida ante la nada.
He sido. Solamente he sido
como una dolencia efímera,
como una alquimia terrenal que se propaga irresistiblemente.

8.1.06

materia vacía, infundada

Dijimos ser consecuentes
y a través de los años todo se ha ido
bajo el temperamento grave de la memoria.
Que el cuerpo es materia vacía, infundanda,
ya lo sabía el tiempo y su incorregible trayectoria
ya lo sabíamos nosotros dentro de nosotros
o ellos dentro de ellos, da igual.
Regresarán de ahora en más -y no lo dudo-
el ademán simbólico de la palabra
la revolución tardía de la ausencia
las escrituras diarias de mujer

- con sus tantas o cuantas manos vacías -

y el silencio:

siempre completo, siempre febril.

3.1.06

27.11.05

ésto que me invade

Ésto que alejan de mí.
Ésto que juega a invalidarme cuando la noche se mantiene viva por unos momentos.
Ésto que soy yo: un cuerpo. Una figura inherente, vacía;
rompe el corazón.
Lo rompe, sin más.

8.11.05

Desconocimiento

Difícil permanecer como los restos de un
silencio que siempre se acuña sobre el mismo lugar.

-Sobre el mismo lugar-



Aún cuando la muerte es exageradamente visible, provocativa. Aún cuando el lenguaje doloroso del cuerpo golpea y enardece cómplice de nadie. Entro al día como una austera melancolía que se deja trasladar de una visión a otra del tiempo. Con la postura cobarde de una mujer que se dibuja y relata bajo los instrumentos minúsculos de la poesía. Así de súbito permanezco solitaria, inamovible. Dependiente de quien ha llegado a estrangular sus rostros en la nada, o en las paredes ásperas de ésta estúpida ciudad que ha logrado transitarme.
Así de súbito.
Tal cual todos lo han previsto.
Tal cual lo he visto y comentado.

Sé de mi

como las cenizas de un fuego que disimula haberse apagado.
Como lo poco que ha permanecido mi boca entre tu boca.
Como unas manos que han hecho casi poco o casi nada por nadie.
Como lo tanto que he negado saber de mi.
Ridículamente. Tímidamente.

3.11.05

Simbolismos

Al principio era el espacio. La imitación constante del movimiento.
La tristeza breve que se dejaba traspasar con las frases rotas de cada instante.
Ahora es la melancolía casi bárbara, violenta.
Aparta de mí la muerte extraña de las horas. La belleza lánguida de la mujer que no supo desatar los vestidos del silencio.

Aparta de mi la copa vacía, las manos destinadas a permanecer junto a nadie.
La droga sutil de la medianoche,
los ojos cobardes la libertad imposible,
la mujer sofocando sobre sí misma la boca vacía por amor al lenguaje.
Por amor al lenguaje.

2.11.05

Años

La muerte es mi excusa, mi espacio y mi verjez.
Mi animal piadoso. Mi noche fulminante.
El duelo es mi única unión con la mujer que jamás vino a separarme de las cosas.
Hasta de lo material he sospechado.
La muerte es mi vejez, mi primera herramienta.
Silente y sola me emancipo de mí misma.
El resto del cuerpo no existe. La delicada frustración con la que me venzo no existe.
La muerte es mi tentación, la droga sutil,
el fuego que enardece.

26.10.05

puntos suspensivos

y luego se marcha
como todos los años, como todos los daños a los que nos hemos sometido. Como una mujer que debe buscar y no decidir
la utilidad de las horas que se han perdido en el silencio.
Así es de súbito el encuentro con la noche:
la música indefensa o el jazz testigo del insomnio que se abre en ninguna madrugada.
La música golpeando las mejillas de la que siempre espera.

de lo poco que queda

Luego volveremos a saber de nosotros mismos, de nuestra puntual destrucción.
La herida se abre: imposible cerrarla. Imposible el regreso del que yo espero.
En éste único instante en el que todo se conjuga. En éste único instante que separamos del resto de las cosas, yo entro al día con la muerte cerrada en el corazón en el alma vieja.
Decir las palabras que no pudieron decir
los que están del otro lado de la palabra,
los que sometieron el cuerpo al movimiento brutal de alguna causa, de algún fundamento.
Imposible cerrar los espacios,
detener la emigración lenta del lenguaje, -de lo poco que queda-
de lo poco que ha quedado de nosotros,

de lo previsible.

24.10.05

Habitualmente

No es real la impronta vacía del tiempo. Todos caemos con frecuencia sobre el mismo abrir y cerrar los rostros del olvido.
El tiempo daña cuando de morir rápidamente se trata la noche. Pero ésta noche no es noche y tu cuerpo no es palabra certera. Ni siquiera es palabra o un símbolo absoluto.
He comenzado a privarme de mi propia visión. Las visiones dañan cuando de extraer los rituales se trata la vida.
Todo ha sido hecho y todos ya han hablado de un roce permanente con el engaño. El ir y venir sobre la misma ciudad es ahora un privilegio de los que se han acostumbrado a vestirse con lenguajes inexistentes.Paso mis manos sobre el sonido como una bocanada de aire tibio que desemboca en el único reflejo de mi sombra. Mi sombra existe. Habitualmente.

Reminiscencias

Puede ser que hoy me resista
a contar las palabras, los caminos rotos,
a marginar mi cuerpo de la muerte cotidiana
y caminar descalza por el mismo cuarto, por las mismas paredes,
por el sonido roto de la poesía.
Puede ser y sin embargo no ocurrirá
el hecho en sí mismo, puro y abstracto,
el vaivén lánguido, la copa vacía,

el cigarro apagado de la que nunca llegó.

23.10.05

Aproximaciones

Que hay algo más que una presencia y una forma brusca de entregarnos al movimiento interior de las palabras. Que detrás de la voz hay una búsqueda deliberada y una incertidumbre cotidiana de sentirnos presa del olvido,
ya los sabían los que murieron en cualquier momento y en cualquier lugar.
No por ser materia los cuerpos juegan a querer extinguirse silenciosamente.

Sé de algo
que grita en el espacio de las aproximaciones, como grita el tiempo útil de cada tiempo cuando se une a las manos blancas, al pan caliente, a los nombres extintos alguna mañana, tarde o noche
de algún día.

8 PM

Morir. Como se muere en las primeras visiones de alguien que sufre, de alguien que huye en busca de nadie.
Quienes somos. O quienes fuimos en otras circunstancias y en otro momento.
Quienes seremos cuando ya no existan palabras para distanciarnos. Cuando ya no existan palabras.
Se dice sobre un mismo cuerpo que el silencio nos abandona progresivamente. Somos nosotros o son ellos, o las figuras inconclusas las que nos marcan la frente con el sonido agudo de los instantes que jamás vivimos, que jamás viviremos.
A las 8 PM el tiempo se desangra. 12 horas más tarde el mismo tiempo reconstruye inútilmente el mismo día.
Quienes somos o quienes fuimos, cuando los instantes son sólo instantes y los señuelos son sólo señuelos. Hemos inventado las excusas y los espacios vacíos entre los diálogos; o los diálogos vacíos en los espacios repletos de aire.
Llego aquí y me poso en mi sombra, es decir en su figura, es decir en el filamento dañino de la ausencia. Pero sin embargo llego, en busca de alguien, en busca de nadie y lo sé.
Morir. Como muere lentamente un árbol. Como se mueren las horas y las contemplaciones absurdas que nacen al cerrarse la herida o las manos vacías de nada. Lentamente.

Por lejanía todo se une

Alguien detrás de mi sombra
detrás de las multitudes
debe saber de qué se trata
rendir cuentas al olvido
cuando el suburbio de los personajes
se mezcla entre la gente
que pretende ser algo o alguno, da igual.

Ahora
el cuerpo insiste
en ser vértice de la materia,
en ser algo evidente o invisible, pero estar
y ser parte de los minutos y los silencios
que nos inclinan de cara a la intemperie
cuando la luz no es luz
y las palabras no viven
independientemente de uno.

Alguien regresa

Alguien regresa
porque tiene miedo.
Estoy preparada. Clava tu lanza el diálogo seco entre los días.
Arrójate a la multitud porque alguien regresa
como un ángel petrificado que cuelga sus manos sobre la carne que lo reduce
a un animal que transita las vías muertas de todas las horas,
de todas las cosas.
Alguien lo intuye. Alguien resbala torpemente sobre sus pasos.
Estoy preparada
a vivir muriendo
sobre el deseo frívolo de realizar absolutamente nada. Siempre y cuando sepa
que alguien regresa
porque tiene miedo,
porque se tiene a sí mismo.


22.10.05

a nada ni a nadie en particular

Todas las paredes invisibles.
Todas las conversaciones sobre el cuerpo
al imaginar que el tiempo se tambalea. Autor único del mediodía.
Hemos sobrellevado la distancia,
y hemos recorrido los paisajes que no pertenecen a nada ni a nadie en particular,
que son únicos no por su forma sino por el rastro melancólico que los separa.
Sólo uno ha quedado.
Uno de nosotros o uno de ustedes. Ya no con el desvelo
o el insomnio del llanto breve,
sino con la postura y la referencia de algún crucigrama que nunca se ha descifrado,
de algunas palabras que nunca se han descifrado,
no por ser erróneas o siluetas falsas de todos los momentos,
sino por no haberse unido
siempre o jamása los gestos silenciosos.

Partituras

Mejor tocar las paredes de ésta jaula,
buscar la abertura horizontal de mi voz.
Hoy el paraje desierto se ha hecho carne en mi memoria
y nada de ironía o revolución sobre mi cuerpo.
Nada
absolutamente nada

ha quedado completo en el camino.

No con éstos rostros

Déjate caer. La herida no es la misma.
La llaga envuelve las raíces de la noche.

Tu te hablas. Das tu sermón de espaldas al espejo.
Tu te mueves por la habitación como una muñeca inanimada

que corta los hilos que la unen al silencio.

Elemental

No. No es la derrota íntima que se rehúsa a ser provista de la mañana.
No. No es la muerte suavísima ni las circunstancias heroicas del rostro frente al espejo.
Es el sueño mismo,
el esqueleto único que se enrolla en los orificios de cada instante.
Demasiado exhausta para ser llevada por las maquinarias del cuerpo.
Demasiado tarde o demasiado temprano para saber de tu ausencia.
Pero hoy es hoy
y nadie existe.

18.10.05

La forma primitiva

Pliegues. Para un nuevo despertar en el sueño.
Tu sombra partida resbala por éstos muros. En un ir tejiendo las frases ya dichas
todo lo contemplado se cierra sobre sí mismo.
Sí. Al llanto turbio de todos los días
a la transparencia detrás de los cuerpos.
Algo existe detrás del silencio. Alguien existe detrás de los silencios.
Tu bebes de ésta copa como un ángel petrificado en la memoria de todos los años.


Sálvame.

Rostros invisibles

I
Se puede existir vagamente.
Se pueden transmutar los objetos en manos abiertas sobre el aire.

Todo el silencio en sí mismo.
Todo el cuerpo en sí mismo recorre por completo el cuerpo.

II
Yo abarqué con mis brazos la sombra
para reencontrarme con un abrir y cerrar de voces sobre el viento.
Es posible existir vagamente.
Es posible abandonar el cuerpo al absoluto desconocimiento del estar.

No vayas a creer que no se construyen
los espacios detrás del espacio y el tiempo detrás del tiempo.
No vayas a creer que la ausencia
no es un ir y venir de rostros invisibles.

12.10.05

Destrucciones

I
Ahora es el momento en que los signos se destruyen.
Las palabras no bastan. Las palabras no son suficientes para abarcar el movimiento.
Jurar. En un abrir y cerrar los espejos de la noche.
El cuerpo se encuentra brevemente justificado.
El cuerpo a la deriva de nadie se contiene a sí mismo.

II
Alguien se culpa por haber sufrido demasiado.
Ahora es el momento en que los signos se destruyen. La libertad se autodestruye.
Grita el nombre la mirada de otros días, pero jamás volverá
el rostro de quien te espera.
Jamás volveremos a saber de la distancia.

III
Oh melancolía. Oh noche.
Cubre tus ojos para que no hablen luego
de las voces que te consumen.
De los juegos circulares que te consumen.

11.10.05

sin tiempo ni edad

La risa entera atada en el estandarte de la
memoria.
La vida entera atada.

I
Para estrangular mis voces abiertas en la nada.
Es posible vivir muriendo.
Es posible pulsar los espacios hasta que el cuerpo decida
borrarse lentamente.

Aquí es hoy. Y en mi presencia se pierde el canto melancólico.
En mi presencia se puede rendir cuentas al olvido.

II
Déjate morir, mi vida. Déjate morir.
Mañana es hoy y un nuevo canto se destruye.
Un nuevo canto se destruye.


10.10.05

Semblanza

Sólo la voz,
algún poema

Cuídate del cuerpo,
de su noche imperceptible.
Oh déjame unirme
frente al trágico silencio que nos arrebata.
Mi vida,
mi inesperada vida cae.
Déjala hablar, de la voz y del poema,
de las figuras que nos rodean en su canto primitivo.

Alguien existe,
en éste ir y venir huyendo de las palabras.
Alguien existe. Clava su cuchillo en la boca del muerto.
(La inútil causa nos abandona) Déjame unirme
frente al incalculable territorio que hemos desechado.

La vida
por sí sola se deja rozar
con los ojos crispados del tiempo,
con el baile tuerto de las palabras.
Más allá,
hasta el llanto cobarde se resiste.
Hasta el inútil hecho de estar.

Déjame decir. En ésta noche el verbo se dilata.
Huye de puerta en puerta hasta el frágil vacío.
Déjame hablarme
como una línea torpe que se inmoviliza.
Como un rostro que punza la boca y el tiempo


9.10.05

Inmaterial

Alguien gesticulaba la sombra
como un espacio
entreabierto
que se deja transitar infinitamente

I
Son las voces de otras voces o los días de otro cuerpo.
Soy yo
o la danza infantil que recorre el ojo y lo amordaza

II
La mujer está
cautelosamente desintegrada sobre la acción del viento,
sobre el rostro inexistente de la memoria.
Saltando de llama en llama:
la silenciosa con su paisaje entreabierto,
con el dibujo entero de la ausencia.

III
Detrás de la herida se esconde
el monólogo fatuo de la palabra. Soy yo
o un nombre hablando de ceja en ceja,
con la frase casual de la enamorada. Con la puerta
deshecha y un cigarro vacío.

IV
Me he dicho tantas veces el poema que no recuerdo
(o el poema que debería recordar)

Más tarde, luego,
con las manos frías y un trozo de pan.
Más tarde, luego, tal vez o quizás,
el ojo se libere de la herida espontánea.

V
Que hubiese hecho mi vida en brazos de otro nombre.
Que hubiese hecho mi vida con la casa vacía y un trozo de pan


8.10.05

Hemos llevado a cabo

Hemos llevado a cabo - me digo -
o me pregunto si alguna vez hemos recorrido el círculo
desde ayer hasta ahora.
De vez en cuando el tiempo se aleja
y hablo conmigo de un modo anticuado. Ordeno mi nombre
escalonadamente y luego lo abro de par en par
para reencontrarme con la vieja herida y sufrir de un modo convencional
el llanto triste o la melodía amarga
en los extremos del cuerpo.
Más tarde el hueso beberá del llanto y sellará la vieja herida
como una cita o una estampilla

de alguna carta que nadie escribió

6.10.05

de vez en cuando lo recuerdo

I
La palabra redime
y de vez en cuando lo recuerdo,
por eso en el aire se escucha un sonido hueco
que se libera cuidadosamente sobre la noche

II
Alguien ha podido sobornar o evaluar
la vieja rasgadura de la habitación.
Alguien ha podido callar a un ritmo intermitente

los años de mi vida

5.10.05

dentro de la sombra un cuerpo

Donde antes había un gesto ahora hay una sombra
y dentro de la sombra un cuerpo
dispuesto a desintegrarse.
Así hablo yo conmigo
en todo momento y en todo lugar.
Así mi vida juega
a tambalearse tontamente

entre los bordes de cada instante

4.10.05

Circunstancias

el espacio estaba muerto,
no había signos que evidencien lo contrario.
Quizás una marca primitiva o un gesto permanente
donde antes hasta ahora o desde cuando hasta donde
la música reunía las palabras
imposibles de gritar.
He dicho y lo confirmo:
el espacio estaba muerto
y la gente traspasaba el corto tramo de éste viaje.
Saltaba de puerta en puerta o de cuarto en cuarto
y guardaba para sí el ademán triste de toda hora.
Con los bolsillos vacíos la sangre se derramaba
sobre la copa de vino que nunca estuvo
o sobre el amigo que nunca estuvo
para ocupar el lugar que ocupan los amigos
cuando la sangre decide mostrarse lentamente
y hacer de cuenta que el diálogo se destruye
como un mueble antiguo que se rinde y se dispersa
sobre el peso de su edad


2.10.05

Estructuras

Cuando llegué la danza estaba deshecha
y la mujer
deshecha con una sombra en la herida

I
al silencio detrás del silencio
a la mirada única, irrepetible

el aire se precipita, se acobarda.

II
Debí haberlo sabido antes,
los dedos delataban el nombre pero no el cuerpo.
Debí haber hecho el sacrificio:
dibujar una cruz en la mañana blanca
y una mañana blanca en la sombra triste.
Pero el día siempre huye hacia el mismo lugar,
como un carril oxidado sabe del tiempo pero no del principio.

Cuando llegué el cuarto estaba vacío
y la luz jugaba a revelarse y esconderse


1.10.05

Alguna soledad

Pasará sobre mí el cadáver triste de tu sombra,
el recuerdo intangible de aquella madrugada
en que decidimos poner fin al tiempo-espacio-nudo del silencio
y lanzarnos al diálogo absurdo de toda hora
frente al cual meneaba mi esqueleto como un gesto revolucionario
dibujando círculos y objetos sobre el peso de la ausencia
y encorvando los espejos que arrancaban de mi rostro
los signos evidentes de un -paisaje en ningún lado-
en donde el cuerpo cae
(eso es seguro),
como un llanto permanente que recurre al exilio

o al miedo prematuro de alguna soledad